Qué meter en la maleta
Menos es más. Dos capas transpirables, chubasquero ligero, zapatillas con buena suela, bañador para baños termales, ropa cómoda para yoga, una prenda bonita para cenar, tapones para oídos, libro breve, cuaderno y bolígrafo. Incluye botiquín mínimo: tiritas, antiinflamatorio suave, protector solar, sales de rehidratación. Deja espacio para productos locales: aceite, queso, cerámica. Empaca con intención, pensando en actividades y clima, y gana libertad al moverte con ligereza práctica y elegante.